Abandona ya todo lo que estas haciendo, déjate llevar por los latidos de tu corazón.
Atrévete a entrar en el bosque encantado de tus sueños y vagar libremente sobre la hierba mojada.
Deja que las hadas guíen tus pasos hasta ese claro,
donde una vez,
el mal se convirtió en bondad y la luz en mujer.
Conoce a la Hechicera y los cuentos del Bosque...
Y si tu corazón te pide más… busca en las páginas de este pequeño libro.
Historia de Rosario
…hoja tras hoja fue comprendiendo que aquello era un diario, el diario de su propio abuelo, donde estaba escrito todo lo que él le había enseñado durante aquellos años juntos, pero había más aún, muchos de los escritos estaban ilustrados con tanto detalle que los dibujos parecían cobrar vida.
Historia de Pedro
…Juntos fueron a su cuarto y al cerrar la puerta todo se lleno de una hermosa luz, y Pedro supo que aquella maestra suplente era en realidad, la Hechicera de los cuentos de su mamá. Tomados de la mano y como flotando en el aire, recorrieron el cuarto hasta que detrás de un gran oso, encontraron escondido al duende fugitivo.
Historia de Martín
…Al ver su contenido, Martín dejo caer unas lágrimas que rodaron por sus mejillas y al alzar la vista encontró los ojos cómplices de su papá que le extendía los brazos, como cuando de chiquito recibía esos regalos que solía traerle en ocasiones muy especiales, como lo esta esa vez.
Historia de Luis
…Luis siempre había creído en duendes y en ese momento sólo le importó jugar y divertirse con ellos, hasta que tropezó y se lastimó la rodilla, nuevamente sus lágrimas cayeron y un llanto de niño se volvió a oír en el bosque. Sentado en el suelo del comenzó a reclamar por su mamá.
Historia de Los Duendes del Bosque
…Esa tarde un aroma diferente invadió el bosque inquietando a los habitantes y llegó hasta la morada de la Hechicera quien maravillada con aquella fragancia, salió junto a sus duendes en su búsqueda. Aquel recorrido los llevó a cruzar todo el bosque hasta llegar a la misma entrada de la cueva, donde el viejo druida les invito a probar de su comida en señal se amistad.
Historia de Laura
…Pero un día sucedió algo distinto durante una de sus sesiones con uno de sus pacientes. Aquel hombre llevaba ya unos cuantos meses concurriendo a verla y habían sido escasos, a su criterio, los adelantos obtenidos. Aquella persona escondía muy dentro de sí algo que lo mantenía casi enmudecido durante buena parte de cada sesión.
Historia de las tres amigas
…Al terminar de leer la carta, ésta se convirtió en pequeñas estrellitas de colores que comenzaron a revolotear por todo el gran salón, cada una de ellas de un color diferentes y que poco a poco se convirtieron en diminutas haditas con luz propia, que comenzaron a danzar en torno a las tres amigas que casi no salín de su asombro.
Historia de Gabriel
… Desde el extremo de la pequeña calle, podía verse la vieja y remendada valija apoyada sobre el marco de la puerta de una casilla de madera y cartón. Cecilia y sus amigas estaban seguras que allí vivía Gabriel, un chico humilde que en una oportunidad les había ayudado con su mudanza, mientras juntaba cartones en la acera de enfrente de su nuevo local. Mientras tanto Cecilia y sus amigas decidieron que era tiempo de retribuir aquella desinteresada ayuda de Gabriel.
Historia de Estela
…Del cordel colgaba una hermosa piedra, una vez puesto en su cuello, tomo la manito de Enrique y comenzó a caminar por un bellísimo bosque lleno de aire fresco y a medida que avanzaba, muchos seres pequeños y animalitos de todas clases se acercaban a darle la bienvenida, parecía como un cuento de hadas de los que ella misma les contaba a sus chiquitos para que se quedaran dormidos.
Historia de Darío
… “Mamá, hace ya mucho tiempo que viajo en mi avión sin poder salir de esta tormenta que un día me alejo de ti, y aunque lucho por encontrar el rumbo, mi brújula esta dañada y temo no poder escapar, parece como si cada día estaría mas lejos. Sólo el lucero de tu amor, hace posible seguir volando, te quiero mamá.
Historia de Clarita y sus tres amigas
… Cuando entró, algo extraño llamó su atención, parecía que hubiese entrado en un bosque de cuentos, estantes colgados como del mismo aire, pequeños banquitos, en los que sólo podría sentarse un niño, pero en ese instante una voz dulce lo apartó de su distracción, indicándole que a su derecha estaba el teléfono.
Historia de Arturo
… Yendo de un lado a otro como si aquello fuese una danza o ballet, un grupo de duendes y hadas hacía de las suyas en medio de un montón de tortas, masas y sándwiches, que al parecer habían preparado hacia unos instantes.
Historia de Ana
… Ana le dijo que le serviría para volver a creer y ser mas feliz. Martín comprendió en ese momento, ya sin lugar a dudas, que Ana había estado ante la presencia de la Hechicera del Bosque y que aquella piedra era el presente que había recibido por mantener su fe en aquella historia que él le narrara de pequeña y que culminara con su llegada a Bariloche.
Historia de un duende en en Salta
… Haciendo un ornamental salto desde la altura de aquella mochila, cayó justo sobre la suave superficie de un papel de celofán que algún niño desprolijo había dejado tirado en la acera. Y sin perder más tiempo se encaramó al cordón del zapato de un transeúnte que iba con el rumbo justo para dejarlo de pasada en la siguiente vereda.

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